La mitología griega culmina en la Guerra de Troya, la lucha entre los griegos y los
troyanos,
incluyendo sus causas y consecuencias. En las obras de Homero las
principales historias ya han tomado forma y sustancia, y los temas
individuales fueron elaborados más tarde, especialmente en los dramas
griegos. La Guerra de Troya atrajo también gran interés en la
cultura romana debido a la historia del héroe troyano
Eneas, cuyo viaje desde Troya llevó a la fundación de la ciudad que un día se convertiría en Roma, recogida por Virgilio en la
Eneida (cuyo Libro II contiene el relato más conocido del saqueo de Troya).Finalmente hay dos pseudo-crónicas escritas en latín que pasaron bajo los nombre de
Dictis Cretense y
Dares Frigio.
El
ciclo de la Guerra de Troya, una colección de
poemas épicos, comienza con los sucesos que desencadenaron la guerra:
Eris y la
manzana dorada ‘para la más bella’ (
kallisti), el
juicio de Paris, el rapto de
Helena y el sacrificio de
Ifigenia en
Áulide. Para rescatar a Helena, los griegos organizaron una gran expedición bajo el mando del hermano de
Menelao, Agamenón, rey de Argos o Micenas, pero los troyanos se negaron a liberarla. La
Ilíada,
que se desarrolla en el décimo año de la guerra, cuenta la disputa de
Agamenón con Aquiles, que era el mejor guerrero griego, y las
consiguientes muertes en batalla del amigo de Aquiles,
Patroclo, y del hijo mayor de
Príamo,
Héctor. Tras la muerte de éste se unieron a los troyanos dos exóticos aliados:
Pentesilea, reina de las
Amazonas, y
Memnón, rey de los
etíopes e hijo de la diosa de la aurora
Eos.Aquiles mató a ambos, pero Paris logró entonces matarlo con una flecha
en el talón, la única parte de su cuerpo vulnerable a las armas humanas.
Antes de que pudieran tomar Troya, los griegos tuvieron que robar de la
ciudadela la imagen de madera de Palas Atenea (el
Paladio). Finalmente, con la ayuda de Atenea construyeron el
caballo de Troya. A pesar de las advertencias de la hija de Príamo,
Casandra, los troyanos fueron convencidos por
Sinón,
un griego que había fingido su deserción, para llevar el caballo dentro
de las murallas de Troya como ofrenda para Atenea. El sacerdote
Laocoonte,
que intentó destruir el caballo, fue muerto por serpientes marinas. Al
anochecer la flota griega regresó y los guerreros del caballo abrieron
las puertas de la ciudad. En el completo saqueo que siguió, Príamo y sus
restantes hijos fueron asesinados, pasando las mujeres troyanas a ser
esclavas en varias ciudades de Grecia. Los aventurados viajes de regreso
de los líderes griegos (incluyendo los vagabundeos de
Odiseo y Eneas, y el asesinato de Agamenón) fueron narrados en dos épicas, los
Regresos (
Nostoi, hoy perdida) y la
Odisea de Homero. El ciclo troyano también incluye las aventuras de los hijos de la generación troyana (por ejemplo
Orestes y
Telémaco).
El ciclo troyano proporcionó una variedad de temas y se convirtió en
una fuente principal de inspiración para los antiguos artistas griegos
(por ejemplo, las
metopas del
Partenón
representando el saqueo de Troya). Esta preferencia artística por los
temas procedentes del ciclo troyano indica su importancia para la
antigua civilización griega.El mismo ciclo mitológico también inspiró una serie de obras literarias
europeas posteriores. Por ejemplo, los escritores europeos medievales
troyanos, desconocedores de la obra de Homero, hallaron en la leyenda de
Troya una rica fuente de historias heroicas y románticas y un marco
adecuado en el que encajar sus propios ideales cortesanos y
caballerescos. Autores del
siglo XII, como
Benoît de Sainte-Maure (
Poema de Troya, 1154–60) y
José Iscano (
De bello troiano,
1183) describen la guerra mientras reescriben la versión estándar que
encontraron en Dictis y Dares, siguiendo así el consejo de
Horacio y el ejemplo de Virgilio: reescribir un poema de Troya en lugar de contar algo completamente nuevo.
